Cuida el planeta ahorrando

La prueba del Nissan Leaf toca a su fin, y podemos decir que, como en los otros modelos totalmente eléctricos que hemos probado, nos ha gustado mucho. Tiene las dos pegas ya conocidas de este tipo de coches: la autonomía limitada -en este caso entre 100 y 150 km.- y la imposibilidad de recargarlo con facilidad fuera de casa. Los dos aspectos se van a ir corrigiendo en el futuro, con baterías con mayor autonomía -aunque aún lejos de la de un coche normal- y una red de recarga pública que ya es una realidad en casi toda Europa, pero que en Valencia todavía es una gran desconocida. Aún con estas dos pegas, el Nissan Leaf es un vehículo plenamente recomendable.

Ahorro y ecología

La principal satisfacción es lo mucho que hemos ahorrado en emisiones y en dinero. Con el Leaf hemos recorrido casi 2.000 kilómetros, muchos para un solo mes, y hemos ahorrado un promedio de 150 gramos de dióxido de carbono por kilómetro, que es lo que viene a generar como mínimo un coche nuevo en un uso real. Suponen 300 kilos menos de CO2, sin contar con óxidos de nitrógeno y las partículas en suspensión, todos ellos responsables de muchas enfermedades pulmonares que se generan en los grandes núcleos urbanos. En cuanto a dinero, cada 100 kilómetros nos hemos ahorrado unos 6 euros, ya que cada recarga completa del Leaf -17 kilowatios- cuesta entre 1.30 y 2 euros según la tarifa, así que hemos ahorrado unos 120 euros en combustible, a este ritmo serían unos 1.450 euros menos al año. En diez años, unos 15.000 euros, y eso sin aplicar la subida que tendrá la gasolina o el diesel. Los números, desde luego, salen.

Además de la economía y ecología, el Leaf cumple mucho y bien con lo que se espera de un compacto. No es mucho más caro que uno normal, aunque sus 24.000 euros de tarifa -sin ofertas- contrastan con los apenas 15.000 que se piden ahora de algunos compactos muy competitivos. El Leaf se puede conseguir por 15.000 euros, pero con la batería en alquiler, no en propiedad, muy adecuado para un uso como coche de empresa o renting, pero no tanto como particular.

Este Nissan es automático, y por tanto más confortable, y sus prestaciones para andar por ciudad son mejores, con una respuesta al acelerador rápida e inmediata. La recarga nos ha parecido muy sencilla y fiable, y no hemos probado la carga rápida, que podemos instalar en casa.

El Leaf se maneja con facilidad, resulta rápido y ágil si así se lo pedimos -algunos probadores han visto hasta los 160 kilómetros por hora en su marcador digital-, por lo que, si hace falta, puede correr más de lo debido, y su aceleración es fantástica. El diseño sigue polarizando, para algunos demasiado osado, para otros, diferente y atractivo, pero gustos aparte, es cómodo y práctico.

Muy accesible

Si queremos entrar en el mundo de los coches eléctricos y tenemos uno o dos niños, es el coche ideal, un poco más grande que el Renault Zoe y más económico que los modelos premium como el BMW i3 y Mercedes Clase B Electric Drive. Además, Nissan apuesta por el coche y lo ofrece con alquiler de baterías desde 15.300 euros, una razón más para comprarlo por una cantidad razonable y convencernos de lo adecuado que resulta para el día a día.

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