Las razones del líder europeo

El Outlander nos ha mostrado porqué es el coche ecológico preferido en Europa: polivalente, atractivo, accesible y de alta calidad.

Si usted vive en un unifamiliar o tiene la posibilidad de recargar su coche en el trabajo, y está buscando un SUV polivalente de gama medio-alta, añada el Mitsubishi Outlander PHEV a su lista de candidatos, porque no sólo es un coche excelente, sino que le puede ahorrar un montón de dinero y, además, ahorrar toneladas de dióxido de carbono al medio ambiente.

Cada vez más necesario

Está claro que ya no son los pioneros ecologistas los que compran este tipo de coches, pero esta semana París ha llegado a las 78 miligramos de partículas por metro cúbico, cuando superar los 50 ya es malo para la salud. Aunque en Valencia no se llega a estos límites -sí en Madrid y en Barcelona- está claro que el futuro es de los coches menos contaminantes.

El más vendido

Esto ya lo saben muchos europeos, que han convertido al Mitsubishi Outlander PHEV en el híbrido enchufable más vendido de Europa, con más de 38.000 unidades en 2014. En Valencia ya se han vendido alrededor de 40 coches, y eso que las ventas empezaron en verano de 2014, lo que supone un buen ritmo para un coche como este. Desde Mitsubishi Levante, el concesionario de la marca para la provincia, nos confirman como son los compradores «más que ecologistas, todos vienen con los números hechos porque un híbrido ahorra mucho dinero». ¿Y cuáles son esos números?

Recargar cada día la batería para recorrer unos 40 kilómetros tiene un coste que, con la peor de las tarifas, es de menos de 2 euros, y con una tarifa eléctrica nocturna -de discriminación horaria, como ahora se llama- puede salir por menos de 1 euro. Si utilizamos este tipo de energía a diario, gastaremos menos 20 euros de luz al mes para recorrer unos 800 kilómetros.

Desde 32.700 euros

El hándicap puede ser el precio. Sentados, como cualquier cliente, delante de un vendedor de la marca, el Outlander PHEV con acabado Motion sale por 36.394 euros, y el Kaiteki, mucho más equipado, por 41.394 euros, aunque hay más descuentos por financiación y por familia numerosa.

En esta última semana con nuestro Outlander nos hemos ido de excursión de fin de semana. En Valencia, como saben, ha llovido todo lo que podía llover en el puente de San José, así que no tenemos fotos familiares. Las fotos son de un día diferente en el que nos fuimos directamente a zonas de monte para ver hasta dónde puede llegar este Outlander, y tenemos muchas sorpresas.

Para empezar, el modo de conducción 4×4 es permanente, cuando en otros híbridos 4×4 sólo dura lo que dura la batería cargada. En el Outlander, si nos quedamos sin batería el motor de gasolina genera electricidad para que los motores eléctricos sigan empujando las cuatro ruedas, de modo que siempre disponemos de tracción 4×4, necesaria si nos metemos en algún lugar complicado.

Silencio en el campo

Además le hemos sacado una gran utilidad a los botones ‘Charge’ y ‘Save’. Si vamos a una zona pista en el monte vale la pena llegar allí con la batería cargada, bien cargándola por el camino con el botón ‘Charge’ o bien reservando su carga con el modo ‘Save’.

En ambos casos podremos circular por los caminos en modo totalmente eléctrico. De este modo oiremos la naturaleza en estado puro: el trino de los pájaros, el caudal de los ríos, el crujir de las pequeñas ramas bajo las ruedas… la experiencia no se puede vivir en ningún otro coche, ya que en un SUV convencional lo que más se oye es nuestro motor.

Otro plus es el espacio y el maletero. Pocos híbridos consiguen insertar la batería y los motores eléctricos en la estructura sin perder capacidad interior o de carga, y este es el caso del Outlander. El maletero es enorme, con casi 500 litros hasta la bandeja trasera, ampliables a 1.500 si abatimos los asientos traseros, y lo mejor, sin escalones o dificultades de acceso. De hecho el portón es eléctrico.

Equipado a tope

El equipamiento de la versión Kaiteki supera el de muchos premium: cuero, asientos calefactables, un potente climatizador, todo tipo de gadgets eléctricos, un radar de proximidad que nos indica el frenado anti-colisión, cámaras que vigilan que no nos salgamos del carril, hay de todo.

La pantalla central es muy completa, y permite programar la recarga, por si queremos llegar a casa, enchufar el coche y que sólo cargue por la noche con la tarifa más barata, y hay una aplicación para controlarlo desde el móvil. Incluso si insertamos la tarifa eléctrica calcula el coste de la energía consumida.

Nos hemos enamorado de este modelo, tanto como para valorar su compra, y es aquí donde surgen las mayores exigencias. El diseño es agradable, pero podría ser un poco más atractivo, cuestión de gustos. El precio es ajustado para este tipo de coche, pero es un poco alto en términos absolutos, aunque otros híbridos y el enchufe de recarga podría tener un sistema de bloqueo para recargar en postes públicos con mayor tranquilidad. Aún así la balanza sigue muy inclinada del lado de sus muchas virtudes.

Para todos aquéllos para los que un coche eléctrico aún no les parece adecuado como coche único o principal de la casa debido a su autonomía más reducida, los híbridos enchufables son la solución inmediata para contaminar menos, ahorrar más y disfrutar del placer y silencio de un coche eléctrico. Y entre los híbridos enchufables el Outlander es el más vendido de Europa por su larga lista de cualidades y su buen precio.

Si está buscando un SUV de gama media-alta con gran capacidad, acérquese al concesionario, solicite una prueba y empiece a hacer números. Los que lo han probado ya piensan en un coche de este tipo como próximo vehículo.

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