Para todo, y para todos

Las Fallas nos permiten comprobar la polivalencia del Outlander PHEV, que se mueve por la ciudad con gran agilidad y sin emisiones.

Calles cortadas, carpas, monumentos falleros, mascletaes. las Fallas ponen a prueba la paciencia de los conductores, pero el Mitsubishi Outlander permite lucir una sonrisa incluso en estas condiciones. Su conducción suave y silenciosa, su agilidad para moverse con propulsión eléctrica y la cámara de marcha atrás para realizar las maniobras hacen que moverse por el centro sea pan comido.

Sorprende lo bien que camufla su tamaño, de 4,6 metros de largo, ya que cabe en casi cualquier plazas de garaje o hueco de aparcamiento, y podemos ir arriba y abajo acompañados de su excelente visibilidad. El banco, la farmacia, una cobertura informativa en el centro y hasta llevarnos al parking más cercano a las mascletaes están al alcance de este coche, a priori más rutero que ciudadano por su tamaño y amplitud.

96% eléctrico

Casi todos los recorridos los estamos realizando en modo eléctrico. Estamos conectando el Outlander a un enchufe convencional, y el coche carga sin ninguna pega. Como la batería casi nunca se descarga por completo, se carga a tope en menos de las cinco horas anunciadas por la marca, lo que ha permitido que, durante esta semana de los más de 200 kilómetros recorridos esta semana, sólo unos ¡ocho! han sido con gasolina, ya que el marcador señala un 96% de uso eléctrico.

Gran curiosidad

Circulando por la ciudad y con el coche rotulado con los logotipos de Las Provincias, el Outlander despierta la atención de los demás conductores, sobre todo al comprobar la agilidad en la salida de los semáforos en un coche que ‘no suena’ y que no parece especialmente deportivo en su aspecto para tener la aceleración que tiene. Más de un conductor nos ha preguntado ¿Qué es eso de PHEV? ¿Es eléctrico? ¿Funciona como un Prius? Y tenemos que hacer un repaso rápido de sus cualidades: tiene dos motores eléctricos de 81 CV cada uno y un motor de gasolina de 121 CV. En el momento de máximo rendimiento conjunto proporcionan 203 CV, pero su objetivo no son las máximas prestaciones, sino dar un buen rendimiento en las velocidades más habituales y, por supuesto, contaminar lo mínimo. En cuanto a la recarga, lo mejor es señalar que se carga en casa, como si fuera un teléfono móvil.

Este es otro punto clave. Con el Outlander no existe lo que los ingleses llaman ‘range anxiety’ o el temor a quedarse sin ‘tirado’ sin batería, ya que de inmediato se conecta el motor de gasolina. Por tanto tampoco buscamos desesperadamente puntos de carga, pero si los encontramos bienvenidos sean. En nuestro caso hemos utilizado el del parking de la estación del AVE en Valencia, cercano a la cabina de control del aparcamiento y de uso gratuito, al menos para los que ya tienen el parking pagado al viajar con un billete en preferente. Pero en general este es un coche pensado para cargarlo en casa o en el trabajo si disponemos de un enchufe cerca de nuestro aparcamiento y la autorización de la empresa para utilizarlo de forma habitual.

Trayectos interurbanos

El coche ha empezado a pasar de forma intensa por las manos de nuestros compañeros, algunos de ellos viven en zonas residenciales fuera de Valencia, y clon una sola carga han tenido suficiente para ir y volver al periódico y algún trayecto extras: Chiva, La Eliana o La Canyada son destinos habituales de miles de valencianos que, con un coche como este, pueden ir y volver al trabajo y raelizar otras rutinas, -ir al gimnasio, recoger a los niños, tomar algo con los amigos- sin necesidad de gastar gasolina ni de contaminar.

Compra inteligente

Está bien destacar ambos conceptos: ahorroy ecología. En su lanzamiento hace pocos años los coches eléctricos o híbridos enchufables eran compras de los pioneros, pero ahora los compran familias con un compromiso ecológico, pero que hacen números para ver si compensa tener un coche de este tipo o, en cambio, es un capricho que puede perjudicar la economía familiar.

En el caso del Outlander no estamos ante un segundo coche, sino todo lo contrario, ya que por tamaño y capacidad es el coche único o principal de la casa. Es un coche amplio y fiable, y tiene un precio, con Plan PIVE y Plan de subvención Movele, desde 33 de 33.395 euros según la web de Mitsubishi, unos 7.000 euros más que el modelo diesel, aunque este último no tienen ni tracción total ni cambio automático, por lo que un modelo equivalente en confort y cualidades a este PHEV cuesta -Diesel Motion 4×4 Automático- cuesta 31.600 euros, 2.800 euros menos.

Teniendo en cuenta que cada recarga para 50 kilómetros cuesta algo menos de 1 euro. Si hacemos unos 40 kilómetros cada día -la autonomía real aproximada con el modo eléctrico- significan 200 km. a la semana y unos 800 km. al mes. Estos 800 kilóemtros en el diesel 4×4 automático, con un consumo medio real unos 7 litros cada 100 km, significan unos 56 litros de diesel al mes, que por 1,20 euros/litro -y eso que ahora está muy bajo- suponen 67,20 euros. Al año, por 11 meses laborables, suponen 740 euros de ahorro con respecto a un Outlander diesel. En seis años, si se mantuviera el precio actual del combustible, el ahorro sería de 4.435 euros, y si sube el precio, como parece lógico, el ahorro sería mayor.

Para hacerlo sencillo, el Outlandersupondrá un ahorro de entre 750 y 1.000 euros al año a los clientes más activos con las recargas, todo ello sin contar con beneficios como el impuesto de circulación reducido en algunas ciudades, aunque habría que restar el coste de las recargas eléctricas, dependiendo de la tarifa, entre 90 y 200 euros al año. Las cuentas terminan saliendo y, sobre todo, nos llevamos dos ventajas extra: la facilidad, confort y agilidad en la conducción y una conciencia más tranquila, ya que el coche no contamina.

El paso hacia la ecología

El Outlander es, por lo que estamos viendo, el coche perfecto para dar el paso de un coche normal a uno que no contamina, qua ahorra y que resulta muy cómodo en su conducción. Todos los que lo están probando coinciden en la eficacia y agrado de su funcionamiento, y su precio nos parece muy competitivo, al quedarse en unos 35.000 euros, una tarifa razonable para un SUV de sus cualidades.

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