El GTI se viste de eléctrico

Lo que más sorprende del Golf GTE híbrido enchufable no es que sea híbrido, sino que es un coche muy atractivo. ¿Cuál es su secreto? Utilizar la fórmula del mítico Golf GTI. Volkswagen ha utilizado en este coche ecológico los mismos acabados que en el deportivo de la marca, con sus faldones, kit aerodinámico, llantas, interior con asientos deportivos, color interior negro y un amplio número de detalles que hacen que, sentarse a los mando, sea todo un placer, sea cual sea su mecánica. Por fuera el GTI se ha transformado en GTE, y los detalles en color rojo son ahora de color azul, pero ¿qué tal se comporta en carretera?

Hacemos dos pruebas en carretera, una funcionando con el motor eléctrico y otra con el de gasolina. Con el eléctrico es un acierto. El coche se mueve con una fluidez asombrosa, gana velocidad con brío, aunque no tanto como otros eléctricos y, sobre todo, demuestra una precisión en curvas digna del GTI. Apretamos un poco más y vemos que, debido al peso de la batería ubicada en la trasera, el coche tiene más aplomo sin tener que ser incómodo. La verdad es que este GTE nos saca una gran sonrisa.

Un ecologista divertido

El mismo trayecto con gasolina es divertido, pero no tanto como en modo eléctrico. Los 150 CV del motor reciben la ayuda puntual del motor eléctrico para rendir 204 CV, pero le cuesta más hacernos sonreír, ya que la potencia tarda no es tan inmediata y hay que usar el cambio para mantenerlo en forma. Es un coche diez, pero quién nos iba a decir que, para disfrutar en carretera, íbamos a preferir el modo eléctrico.

De 35 a 50 Km. eléctricos

El día a día está siendo muy satisfactorio. Los 50 kilómetros de autonomía homologada se convierten entre 35 y 45 en uso real. Depende de las partes del trayecto en las que circulemos rápido -el Golf GTE en modo eléctrico tiene su tope en 130 por hora- y también del uso del aire acondicionado, que puede reducir entre 5 y 8 kilómetros la autonomía. Si vamos con el programa ‘E-Mode’, el más conveniente, el motor de gasolina no se conecta, y nos permite ahorrar de forma diaria siempre que recarguemos el coche cada noche pero, si nos olvidamos de hacerlo, no pasa nada, el coche puede ir con gasolina al fin del mundo.

Ahorrar día a día

Con un precio de recargas de algo más de 50 céntimos de euro, usar este coche cada día tiene un precio muy bajo, contando además con un desgaste mecánico nulo que hará que, a medio plazo, gastemos menos en piezas y revisiones. Su precio, desde 34.000 euros, no parece ya tan alto.

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